19 de noviembre de 2011

El aburrimiento total

Llega una altura del año en la que estoy aburridísima y nada me sorprende... ¡OH, UNA MOSCA! ¡QUÉ EMOCIÓN! Ehh... ¿de qué estaba hablando? Ah, sí, de que ya nada me sorprende. Sigamos.


Para no aburrirme tanto, decidí aprender a andar en bicicleta (sí, recién a los doce años y medio, soy muy inteligente...), y tengo unos moretones tremendos en las piernas... Pero bueno, es parte del aprendizaje.


Enzima eztoy dezfdiada... tengo fadingitiz... pedo no voy a ezcribid azí el dezto del pozt... peddón, ya lo eztoy haziendo.


Mi familia no se aburre. Pudren sus mentes viendo Gran Hermano o Showmatch. Y no sólo debo soportarlos en el momento en que ven la serie... sino que también los días siguientes mientras muestran los "escándalos" en los programas faranduleros... El otro día tuve que aguantar a mi abuela viendo (y escuchando) la canción del churro de Don Cirio... por Dios, lo que tengo que soportar...


Ayer, mientras veían la "sentencia" de Tinellilandia, me puse a contarles algo a mi abuela y a mi prima... y no me daban bola porque estaban mirando la tele. Se me ocurrió decir algo estúpido para ver si me escuchaban.
-¿Saben que me quiero hacer mechas de todos los colores en el pelo?
Nada, ni me escucharon.
Segundo intento, un poco más fuerte:
-¿Saben que quiero un chanchito como mascota?
Nada. Tercer intento:
-¿SABEN QUE SOY GAY?
Nada, ni reacción. Me deprimen, maldición.


Lo que no me aburre tanto son mis sueños... lo más adorable que soñé en estos días fue que John Lennon era mi papá... ¡y me llevaba a la escuela! ¡A mí!! ¿No es hermoso?


Hablando de padres, mi padre verdadero sigue creyendo que tiene el disco que le robé pedí prestado... ¿No es genial que te den tan poca bolilla?


Y bueno, los últimos días del año transcurren depresivamente... Hay que esperar que me pase algo interesante.

9 de noviembre de 2011

Viendo un DVD...

... me dí cuenta que, si lloré cuando empezó la primera canción, en vivo y en directo me voy a desmayar y/o me voy a morir.


Vine a dar señales de vida y a contar que mi vida sigue a ritmo normal. 


O sea:

  •  Sigo conviviendo con mis compañeros guachiturros (que ya saben que no soporto),
  • Ahora tengo que soportar a mi familia viendo Gran Hermano y hablando de ello todos los días,
  • Llego de la escuela y sigo soportando los programas faranduleros que ve mi abuela (porque, como sabemos, a nadie le importa si a mi me da igual el hecho de que Don Cirio comience a vender churros),
  • Me harta el hecho de que ahora todos los pibes se llamen entres sí "Ehhh, guacho!",
  • Logro conciliar el sueño a las 3 de la mañana, aproximadamente, y
  • No soporto más el hecho de tener que ver a mis compañeros insoportables durante los siguientes 5 años.
Ah, y me siguen invitando a fiestas, pero no voy. Descubrí que no me gusta estar entre un grupo numeroso de gente.


Próximamente llegarán las celebraciones de navidad y año nuevo (las odio, me deprimen y me hacen sentir más vieja de lo que ya soy interiormente), lo que significa una tortura reguetonera como soundtrack si no me apuro a poner mis discos dobles. Van a tener ganas de matarme, pero bueno...


Otra cosa: Hay gente que cuenta los días... YO CUENTO LOS MESES!


♪ Hoy falta un mes menos...♫
... y tengo un mes menos para inventar una excusa, MALDICIÓN! (Ya les explicaré lo de la excusa, inocentes palomitas... Perdón, acepten que me estoy volviendo loca).