30 de julio de 2011

27 horas...

...sin luz. Se nos cortó el día de la maldita tormenta!

Yo no me había dado cuenta de cómo estaba el cielo, sólo recuerdo que estaba viendo un video buenísimo, y que me suena el ruidito del Messenger, una amiga me dice "viste lo que pasó?". Yo pensé que mataron a alguien...
"No, qué pasó?"
"Mira afuera"
Veo el cielo todo negro y me asusto como nunca en mi vida!! Salgo a ver qué pasaba. Caían las paltas del árbol, estaban todos afuera... me vuelvo a la compu para ponerme un saco e ir a ver... oscuridad total.

"Los CDs!! El MP3!! Los videos!! Un momento... ESTOY VIVA??" fueron mis pensamientos, que en realidad fueron gritos. Como no vi luz, me convencí de que no morí y pude abrir la puerta. Vi que se le voló el techo de la casa a los vecinos. A los pocos segundos llega mi tío del trabajo, empieza a caer granizo y corremos todos a tapar el auto. Y la luz cortada, por supuesto.

La primera preocupación: el motor. Si nos quedábamos sin agua... no sé qué podía haber pasado. Lo importante era que nos quedábamos sin agua. Y que se nos iban a pudrir las cosas de la heladera.

Pero lo soporté, no me aburrí tanto. Prendimos velas y se me ocurrió ponerme a escribir en un papel las cosas que escribiría hoy aquí. Pero no veía ni donde estaba la birome. Me puse a pensar:

"Yo sabía que me tenía que pasar ese concierto de los Beatles al celular por si se cortaba la luz!! Y no lo hice!!".


Me hice un capuchino (yo lo escribo así) en la oscuridad.
Leí con la linternita que tiene el chispero.
Escuché música (6 discos en total). Y se me acabó la batería del MP3.
Comí fideos en la oscuridad.
Escuchamos "Radio 10" desde la radio a pila de mi abuela.
A las 11 me preocupé porque no llegaba mi tía y no me atendía cuando la llamaba porque SU TELÉFONO NO TENÍA BATERÍA.

Salí a esperarla con mi abuelo en la oscuridad. Me morí de frío. Y LOS GUACHITROLOS ESTABAN EN LA ESQUINA!!

No importa si llueve, truena o se acaba el mundo, los Guachitrolos siempre estrán en la esquina fumando sustancias extrañas y escuchando cumbia barata. Algún confín de mi mente me decía "Ve y mátalos, Agustina!! Es tu oportunidad, debes hacerlo!!". Matar...matar...matar... matar? Luego de repetirlo perdió sentido, y la idea se borró de mi mente.
Finalmente mi tía llegó sana y salva.


Me fui a dormir.


Al otro día, la luz todavía no había venido. Pasé mi día dibujando, escuchando música (el celular es la alternativa de mi inseparable MP3), pasando los pedazos de cera que me quedaban de las velas por un papel para luego ver el "efecto transparente", e intentando escuchar las historias de mi abuelo.
Pasa que mi abuelo me cuenta cosas y no se da cuenta que no entiendo un demonio de lo que me dice! Lo único que distinguí de su charla fue: Peronistas, Radicales, Evita, mi tío no-me-acuerdo-el-nombre y elecciones.


No sabíamos si creerle a los chinos del Argenchino o a los que estaban arreglando los cables (es que se cayó un árbol y tiró todo). Los chinos decían que luz volvía a las 5, y los que arreglaban, que volvía a las 8:30.
A las 5 no volvió. Esperamos más (otro capuchino en la oscuridad). Escuchamos "Radio 10" otra vez.


A las 8:30 tampoco volvió... fuimos al patio esperar. Hasta que, lentamente y cuadra por cuadra, la luz apareció.


Lo primero que hicimos fue prender el motor y la tele.



23 de julio de 2011

Viajar en Capital

Vieron (o leyeron, en su caso) que ayer fui a la Feria del Libro? Estuvo buenísima, aunque no me compré nada (lo bueno de no haberme comprado nada es que me quedé con los $100 que me dieron para cubrir gastos). Lo malo fue el viaje. Les cuento? Aunque me digan que no, les cuento igual...

Fui con una amiga y su mamá (aclaro: la mamá, Pato, es amiga de mi tía, y yo soy amiga y compañera del cole de su hija, Agus Pérez -que es un seudónimo-). Fuimos caminando hasta la estación de Padua, que nos queda cerca. Eran las 11:30, más o menos, cuando tomamos el tren. ESTÁBAMOS EN LAS PUERTAS DEL INFIERNO: al lado de la puerta que da al furgón. Bien apretadas, por supuesto.
Además, nos llegaba un hermoso olor a porro... nos preguntábamos si saldríamos de allí con los efectos. Gracias a Dios, salimos normales.

En Once, tomamos el colectivo (no me acuerdo cuál), y, como había dos asientos libres, me senté con Agus y charlamos del territorio porteño. A ella le gustaba; en cambio, yo lo odiaba. En un momento, suben dos mocositos malcriados, de más o menos 5 años, y protestaban porque no había asientos. Nosotras no les hicimos caso. 
"Paaaaaaaaaapiiiiiiiiiiiii, nezezito zentarme. Dezilez que noz den un aziento, pod favoooooooooood!! Me duelen miz piez...", eran insoportables. Les dolían los pies y habían subido hace 15 segundos. Nosotras viajamos paradas con los faseros y no nos quejamos! No sé quién hacía más escándalo: la nena o el varón. Entonces una vieja (no sé si lo era, pero se veía vieja), reclamaba en voz alta:
"Ahí hay dos pibas sentadas que deberían darles el asiento..."
Nada. Vieja metida, ¿para qué nos critica?
"Porque hay gente que de verdad necesita los asientos..."
Me paré un segundo, sólo para darles ilusión a los mocosos y revisar si alguien que lo necesitara de verdad estaba en la espera. La embarazada estaba sentada, el viejito estaba sentado... yo me volví a sentar; no sin antes hacerle una sonrisita cínica a la vieja, diciéndole con la mirada "los que tienen menor capacidad de movimiento están sentados... no se queje!"
"Qué gente desconsiderada... los que necesitan el asiento están esperando mientras que los demás van muy cómodos"
Me estaba por enchufar los auriculares y cerrar los ojos, pero Pato nos avisó que en la siguiente parada bajábamos. E hice una de mis maldades: miré a una chica, y le dije "vení... sentate". Le dí mi asiento, y la chica viajó cómoda. Yo quedé semi-feliz, porque al asiento de Agus lo agarraron los mocositos. Pero se sentaron los dos en ése y se venían peleando. "PAPIIIIIIIII, NO ME DEJA LUGAR!!". Cuando le dí mi asiento a la chica, la vieja me miró con una cara de bronca... yo susurré "Señora, hay maneras más corteses de pedir asientos... la suya no fue una de ésas". No sé si me escuchó. Al bajar, le hice otra sonrisa descarada. Sé que abrí bien los ojos, mi cara fue más o menos así:
(De verdad, cuando vi ésta foto pensé que serviría de ilustración para éste momento. Lástima que se tapó la sonrisa, sino hubiera sido más ilustrativa)


No voy a contar todo lo que sucedió en la feria, porque se aburrirían. Con saber que no compré nada, les basta. Y con que me cansé de ver niños, TAMBIÉN.

20 de julio de 2011

Día de la amistad

Primero que nada... feliz día para todos!


Ahora... bueno, escribo ahora porque a la tarde no estoy, y mañana tampoco (con las vacaciones, tengo dos semanas de vida!!), así que les voy a contar algo horrible: en Facebook ya armaron una convocatoria, "Todos a Palermo por el día del amigo". Y una amiga me invitó, me dijo "obio qe boy" (así lo escribió ella).


Me puse a pensar...


...Palermo.
...sin un adulto responsable que nos acompañe.
...el Sarmiento.
...Guachipeloturros. Guachipeloturros por todas partes. Lo que significa: celulares con cumbia villera.


"Perdoname, pero ya tengo cosas para hacer!". Sí, sé que fui mala, pero FUE POR MI SALUD Y MI VIDA!!


• El sábado estaba pensando, "qué voy a hacer para el día del amigo?? Voy a estar más sola que Hitler!", e hice planes: me voy a poner las pilas y voy a escuchar The Dark Side of the Moon. Celebraré la amistad con mi MP3!
Y el domingo, mientras me aburría divertía mirando el partido y pintándome las uñas (porque estaba aburrida divertida),me manda mensaje una amiga de la primaria, preguntándome qué iba a hacer para el día del amigo. "Voy a empezar a escuchar Pink Floyd, porque...", no, mejor no, cambio de planes: "Nada, por?".
Y ya tengo algo que hacer (ojo, al disco lo escuché igual!). Me dijo que vaya a su casa y que llevara picada (picada? Qué es eso? Hace mucho que no vemos por acá, agradecé que puedo tener internet!!). Llevo dos chupelatines y nos dejamos de joder!!


Y bueno, ése era mi relato. Perdón si es corto, PERO ME ESTOY CONGELANDO LAS MANOS PORQUE MI ABUELO NO PRENDIÓ LA ESTUFA!!








(Si me preguntan qué hago mañana, me voy a la Feria del Libro. Quería que lo supieran, nada más. Chau!)

9 de julio de 2011

Crónicas escolares

Si tardé en publicar, es culpa de la escuela. Tanta tarea y cosas inútiles para hacer (por ejemplo, me mandaron a hacer un discurso sobre la libertad para el acto del 9 de julio. Por supuesto, NO LO HICE), láminas de plástica para pintar; entre otros. Todos los días pensaba "Tengo que publicar, debo hacerlo", y el tiempo no me dejaba. Contaré lo que sucedió éstos días...

1. El martes 5 tuve que ir a ver una obra de teatro en la escuela a las 9 de la mañana (para quien se despierta a las 10:30, ES TEMPRANO). Era en inglés. Yo fui del 98% que entendió lo que decían, y que tenía que traducir a las idiotas que estaban jodiendo atrás mío (para que se dejaran de molestar). La obra duró una hora, más o menos. Y me tuve que quedar todo el tiempo restante, aburriéndome (por supuesto). Dije "voy a estudiar para matemática", cosa que no hice pero en la prueba me fue bien (CREO).
Para matar tiempo, agarramos unas colchonetas y nos tiramos al suelo, en la parte descubierta del patio donde nos llegaba el sol. Igualmente nos llenamos de pasto.
Una cosa que no soportamos son "Los Mañaneros", los del turno mañana. Son personas subnormales, desubicadas e insoportables. Bueno, lo importante aquí es que un nenito Mañanero se acercaba y nos gritaba (aunque estaba a dos metros de nosotras) "PARA QUÉ ABRÍS LA MOCHILA? PARA QUÉ A... QUÉ TENÉS EN LA BOLSA? QUÉ VAS A COMER?? QUÉ ESTÁS TOMANDO?? QUÉ ESTÁS TO...", ahí lo interrumpí y le grité "Estoy tomando un vodka con ginebra!!" (loco, no ves que si es NARANJA es JUGO DE NARANJA?). En un momento me grita:
"EH, AMIGA, QUÉ FEAS ZAPATILLAS TENÉS!"
Le respondí:
"NO TAN FEAS COMO TU CARA!"
Así, el Mañanero se retiraba, mirándome con odio. Y yo le ponía cara de "QUÉ MIRÁS?", más o menos así:

Nuestro tiempo era puro aburrimiento entretenimiento, aproveché la función de mi celular y puse música fuerte, derrotando a quienes escuchaban a los Guachipeloturros. En un momento llega una profe de educación física... "QUÉ HACEN CON ESA COLCHONETAS?? VAYAN A GUARDARLAS IN-ME-DIA-TA-MENTE!!". En ése momento tuvimos que subir y aburrirnos sentados mirando a los monos mañaneros.

2. We are Pró! Ok, ésto es parte de mis pavadas adolescentes. Yo no creía que la idiotez llegaría, pero llegó, y éste es el mejor ejemplo. Pasa que a una amiga (Sergi, ésto es para vos), se le pegó decir "Pró", y ahora somos el GruPró. Un poco estúpido. Hicimos un cartel, lo pegamos en el aula, y los malditos Mañaneros lo rompieron. Va a haber venganza, por supuesto.

3. Me enfrenté a mi Enemiga Mortal. Es la piba que dijo que mi novio a larga distancia, perdón, George Harrison, era feo. Para simplificar, la llamaremos Enemiga Mortal. Bueno, resulta que tengo una amiga que usa aparatos (como yo!) y también anteojos (que son lindos), y Enemiga Mortal decía "Le faltan las trenzas y es Patito Feo".
"A vos te faltaría un poco de educación y respeto para ser una persona simpática, RACISTA", le dije. Encima la chupamedias me etiqueta en fotos de "Te quiero mucho".
Una de mis amigas se enojó el otro día y la empujó contra una pared, LA ADORO!!

Publicaré más crónicas escolares después. Debo ir a dormir...