20 de septiembre de 2011

El maldito profesor

Son las 9 y media de la mañana, y es sorprendente que yo esté despierta a ésta hora... pero estoy con mi amiga Agus Pérez, y compartimos los derechos de autor de éste entrada.




Bueno... vamos a hablar del profesor que más odiamos: Gasti (apodo), el profesor de educación física.


Todo bien, yo siempre odié la materia, pero me dije que éste año le iba a poner un poco de onda porque sino me la llevaba a diciembre... pero, teniendo un profesor así, es casi imposible por HDP (dice Agus).


Ni bien llegamos, nos hace sentarnos en el piso (que es una mugre)... y no le importa que no queramos y/o tengamos una pierna rota... siempre nos va a hacer sentarnos.
Luego de eso, dice un largo monólogo que dura un cuarto de hora, sobre nuestros defectos, que nos tenemos que esforzar más y perfeccionar (te hace sentir re bien el chabón). Aquí Agus me dice que te hace sentir como un idiota que va a la clase educación física al dope.


Luego, si no empezamos a jugar al volley, nos hace trotar, elongar, y todas ésas malditas estupideces que "aseguran más salud en tu vida". La mayoría no trota, sino que camina y habla de "el-chico-que-le-gusta-a-pepita", los Guachipeloturros (en algunas ocasiones)... o bien se ríen como taradas.
Y quedamos re desubicadas porque somos las únicas taradas que están trotando.


Mientras nos observa sufrir trotar, se come un Jorgito y nos mira con cara de pocos amigos. Y nos da bronca el muy maldito, se quiere hacer el copado y no se banca ni una picadura de mosquito.


A lo largo de la clase, nos indica que armemos equipos de tres personas... cuando somos 33 alumnas y sólo hay 2 pelotas (excluyendo algunas que traen nuestras compañeras).


Después disfruta de humillarnos verbalmente al momento de darnos la nota del promedio trimestral. Si te sacás un 7, te va a decir que podés hacer más esfuerzo, que esperaba más de vos... si te sacás un 6, lo decepcionaste... si te sacás un 5, sos una tarada... lo peor es que a nuestros compañeros (varones) no los trata así... ellos gozan de una clase tranquila, sin límites idiotas.


A veces nos manda al quiosco de arriba a comprarle una Coca-Cola, papas fritas... NOSOTRAS NOS MORIMOS DE HAMBRE, MALDICIÓN!!
Ejemplo: estábamos haciendo abdominales (teníamos que hacer 35 para sacarnos un 7), y éste mediocre disfrutaba de unos caramelos de frutilla (son lo más... ¿cómo no te van a dar ganas de encajarle una piña en la jeta y sacarle los caramelos?)


¿Cómo hice para sacarme un 7? Yo ni pensé que iba a ser posible, porque soy menos elástica que un pedazo de madera... pero pensé: "hacelo por el recital... sino, chau Roger Waters". Me puse las pilas. Encima contaba cuántos hacía, y te metía presión. 
Yo hacía: "-24... (Roger)...25... (Waters)... 26 (River)...27... (maldición, dale que sino me lo pierdo)..."


Agus dice:
-Dale, dale... hacelos, dale...
"La CDTH, vení a hacerlos vos a los 60 abdominales, maldito gordo..."


Creo que lo empecé a odiar más el día de ayer... cuando nos pedía los cuadernos de comunicados para pasarnos las notas (resaltaría mi hermoso 5... mi primer desaprobado). Como yo no encontraba el maldito cuaderno, fui a dárselo 20 segundos más tarde... cuando se lo estoy por entregar, me mira con cara de amargado (bueno, nació con ésa cara), y me dice de una manera violenta:
-¿PODÉS ESPERAR? ¿NO VES QUE ESTOY FIRMANDO?
(Minga que te voy a dar el cuaderno ahora, tarado...)
Y resulta que no le dí el cuaderno. Me sentí rebelde, no sé por qué.


Lo peor son las llegadas tarde.
Puedo tardar acomodando las cosas de la mochila, puedo tardar sacando la bicicleta (en el caso de Agus... yo no sé andar en bici)... puede tardar en llegar el colectivo... pero si llego tarde, ES MI CULPA. Y el muy desgraciado te lo echa en cara...
"-¿Otra vez tarde? ¿Qué dijimos de la puntualidad?"
Hasta hay veces en las que llegamos temprano y él es el idiota que tarda mucho acomodándose sus anteojitos de sol marca "La Salada" o maquillándose...


Lo odio. Tiene la facilidad para hacerte sentir que sos un ser que no vale nada sólo porque no te sale bien un maldito saque; o que tu palabra no vale nada... porque él es la autoridad máxima, lo mejor de lo mejor, la persona suprema que allí está presente... y muchas otras cosas que no tengo ganas de decir...


(Emm, nos estamos durmiendo arriba del teclado, así que vamos terminando...)


Nos despedimos con un simple "dejá los ñoquis y el postre, si es necesario... y vení a correr conmigo 7 minutos, a ver si aguantás...", palabras de Agus.


En mi opinión, un día nos vamos a rebelar y vamos a destruir el gimnasio... así.

2 comentarios:

  1. ¡¡Dios, lo odioooooooo!!

    No lo conozco, pero me hicieron odiarlo!!!
    Nunca conocí un profesor de ed. física que me agradara, pero debe ser porque yo era una odiadora oficial de la materia.

    Me gustó mucho la colaboración! Espero que hayan más en el futuro ^^

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  2. Mechi; yo también soy odiadora oficial de la materia! Desde que tengo memmoria que odié educación física... y me la tengo que aguantar 5 años más, maldición...

    Otro día que nos juntemos con Agus habrá más colaboraciones :)

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¿Vas a comentar? ¿Si? =) Gracias! ^^